Los pasos que ha dado el cine para evolucionar no se mide en años, sino
en películas. Así, Star Wars rompió la barrera de los efectos digitales
para abrir un mundo nuevo y un lenguaje gráfico distinto para los
cineastas. Toy Story demostró que era posible sustituir casi en su
totalidad el artesanal esquema de los dibujos animados por historias
generadas a partir de gráficos tridimensionales. Y ahora está Avatar,
que fusiona de manera brillante dos mundos que parecían destinados a no
tocarse jamás: Lo real con lo virtual.
La historia de Avatar
puede ser explicada como el resto de las películas, pero describir lo
que aparece en pantallas todavía cae en la clasificación de “véalo
usted mismo y juzgue”.
Todo comienza en el año 2154 con la
historia de Jake Sully, un soldado parapléjico cuyo mayor deseo es
volver a caminar. La ciencia le da esa oportunidad dentro del programa
Avatar, que lejos de rehabilitarlo, busca convertirlo en un arma en la
guerra que la humanidad ha emprendido durante su colonización del
espacio. Y es que la Tierra busca conquistar la Luna Pandora, poseedora
de vastos recursos y tesoros, donde habitan unos seres azules llamados
Na’Vi, cuya resistencia ha frustrado por años los intentos de
establecer una colonia, ya que estos defienden su cultura y la armonía
que han logrado con la naturaleza, dos cosas que no pueden presumir los
invasores.
Pero, ¿qué tipo de arma puede ser Sully? Pues
convertirlo en un Na’Vi. El programa Avatar busca trasladar su
conciencia a un Na’Vi artificial, e infiltrarlo como un caballo de
Troya con la intensión de destruir al enemigo desde adentro.
El premio de la paciencia
James
Cameron tiene fama de ser un director impulsivo y enérgico. Pero en el
caso de avatar supo guardar la compostura y no comer ansias para un
proyecto que nació en su cabeza hace más de 15 años.
El
realizador confesó a la revista Wired que la idea de Avatar nació luego
de que él vio en el cine la película de Star Wars en 1977. “En cuanto
llegué a casa quise imitar los efectos, aunque claro, todo era ridículo
(risas). Sin embargo, la idea de hacer una película con civilizaciones
extraterrestres y batallas espaciales no abandonó mi mente”.
Con
esta idea en mente comenzó a escribir el guión, mismo que parecía
incapaz de concretar en la gran pantalla por motivos tecnológicos.
“Terminé 80 páginas del libreto en 1995 y durante mucho tiempo no llegó
a más. Durante años -explica Cameron- no encontré el tipo de cámara ni
los efectos que me garantizara que lo que había en mi mente podría
llevarse a cabo, así que tuve que esperar”.
Y esperó, hasta que
fue su propia persistencia e inventiva (el director creo su propia
cámara y la tecnología de captura) la que terminó por darle el empujón
inicial a su idea. El mundo atrapado en las neuronas de James Cameron
saltó a la realidad y si hay éxito, el propio director ha anunciado su
intención de hacer dos secuelas. De cualquier forma, la cinta ya ha
cambiado las reglas visuales en el mundo del entretenimiento, al menos
para quienes la han visto en funciones especiales.
La virtud
de Avatar reside en el ingenio creativo del equipo de producción que
buscó dotar de “humanidad” a una historia que es digital en un 95%.
“Los Na’Vi son todos animados por computadora, pero tú no te debes dar
cuenta de eso -relata el director- sino que debes creer que son seres
reales. Podrán ver en sus rostros las emociones que son tan fáciles de
hacer para una persona pero que para una animación es tremendamente
complicado. Y la promesa es que los conmoverán”.
Creer en las estrellas
El
elenco de Avatar es de lujo, aunque sus estrellas principales son
talentos relativamente nuevos. Sam Worthington es Jake Sully, en tanto
que Zoe Saldana da vida a una Na’Vi llamada Neytiri Nazachema. “Sam ha
sido una sorpresa para mí -confiesa Cameron- y para los Estudios 20th
Century Fox. Originalmente Fox quería una ‘estrella’ en el papel
principal, con todo y que yo pedía que fuera un rostro poco conocido.
Fue una negociación muy larga y difícil pero al final de cuentas ambos
se quedaron tal como yo quería”.
El resto del reparto incluye a
Sigourney Weaver, vieja conocida de las cintas espaciales por su
participación en Alien y a Michelle Rodríguez, polémica actriz que se
ha visto ligada a varias cintas de acción como la saga de Rápido y
furioso. Los elementos están listos, los tambores de guerra ya suenan.
Una nueva época se abre para Pandora... y el cine.





